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Algunas ideas para ser más FELIZ

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¿Estoy feliz o soy una persona feliz? La discusión sobre si la felicidad es un estado posible de mantener en el tiempo, son sólo momentos o es una meta que alcanzamos siempre ha estado presente.

 

Si bien la vida puede enfrentarnos a diversas dificultades y momentos dolorosos, estoy convencida que podemos llegar a ser felices y mantenernos en ese estado por largo tiempo, claro está que a veces hay eventos en la vida que nos pueden hacer sentir menos felices, pero el sentimiento de base, la actitud que tenemos hacia nuestra vida y los pasos que emprendemos, es fundamental. En esto también se basa la resiliencia, descrita como la capacidad de salir adelante pese a la adversidad.

En este sentido, los estudios demuestran que no son principalmente las cosas concretas las que nos hacen más o menos felices, sino el modo en que las percibimos e integramos a nuestra vida. Una crisis puede ser un riesgo que nos puede derrumbar o también puede ser vista como una oportunidad de aprendizaje y crecimiento importante. Cuánto dejamos que nos afecten las cosas y de qué modo nos narramos a nosotros mismos y a los demás nuestra vida es influyente en nuestra felicidad. Como dice John Locke: “los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias”.

 

No obstante, en consideración de que Chile es uno de los países con mayor índice de depresión en América Latina, no podemos negar que existen personas que les es más difícil lograr la felicidad, pues se han visto enfrentadas a experiencias muy duras y no han tenido todas las herramientas, redes de apoyo o aprendizajes para sobrellevarlas, generando heridas que no han sido reparadas en ocasiones, pudiendo incluso desarrollar trastornos de personalidad o del ánimo que pueden impedirles disfrutar de la vida durante un tiempo. Incluso existen predisposiciones genéticas que dificultan la felicidad. Sin embargo, la posibilidad de estar mejor existe y la felicidad es algo que todos podemos llegar a experimentar dentro de nuestras vidas.

 

Aunque todos los seres humanos somos distintos y hay cosas que nos hacen felices a unos y a otros no, existen múltiples investigaciones que muestran ciertas tendencias respecto a cuáles son los factores que pueden ayudarnos a lograr la felicidad. A continuación, algunas ideas a considerar para ser más feliz:

 

- Estar en constante actividad. Estar inmersos en la vida, con muchas iniciativas, proyectos, sueños y energía puesta en ellos puede generar más felicidad. Así, destacan 5 tipos de actividades:
1) Las personas felices tienden a permanecer más ocupadas en actividades que les resultan entretenidas   y agradables.
2) Las actividades excitantes que requieren esfuerzo físico, parecen generar más placer que las actividades sedentarias y tranquilas.
3) Las experiencias nuevas tienden a procurar más felicidad que las experiencias habituales.
4) Las actividades sociales producen mayor felicidad que las solitarias.
5) Una iniciativa significativa resulta ser más satisfactoria que los entretenimientos triviales.

 

- Dedicar más tiempo a la vida social. Los estudios reflejan que la gente feliz tiene un alto nivel de participación en actividades sociales, tanto a nivel formal (organizaciones, clubes, asociaciones, etc.), como a nivel informal (amigos, vecinos, colegas de trabajo, familia extensa, etc.) y que esas interacciones aportan en la creación de sentimientos importantes de satisfacción, de permanencia y pertenencia, que se suman a su sensación general de felicidad.

 

- Estar interesado y satisfecho con el trabajo propio. Gran parte de nuestras vidas la pasamos trabajando, por ello, sentir que nuestra labor tiene un sentido y considerarla  productiva, junto a un buen nivel de satisfacción respecto al clima laboral, sueldo, quehacer, rol e interés personal que tenga nuestro trabajo para nosotros mismos, aporta muchísimo en nuestros niveles de felicidad. Dado esto, se entiende que la elección de carrera y de trabajo es fundamental, por lo mismo la cesantía es uno de los factores que más influye en generar estados de infelicidad en las personas y conducirlas más fácilmente a la depresión.

 

En cuanto a la productividad, la gente feliz considera la mayoría de sus actividades como cruciales, gratificantes y significativas. Sienten que realizan contribuciones sociales, que progresan hacia objetivos importantes y que se desarrollan en el plano personal. Los más afortunados de entre la gente feliz son aquellos que hallan semejante sentido en su trabajo, pero quienes no sienten esta gratificación en su trabajo o los que carecen de uno, pueden encontrar sentido en actividades de servicio comunitario o en obras de caridad.

 

- Organización. Las personas felices tienden a organizarse bien, no dejan temas pendientes para el día siguiente, son eficaces y se planifican no sólo en su cotidiano sino también en sus proyectos a largo plazo y en su sentido de la orientación en la vida. La gente feliz parece saber cuándo quiere moverse de un lugar a otro y parece poseer costumbres organizativas que les permiten realizarlo.

 

- Disminuir el agobio. La felicidad de una persona es inversamente proporcional a la cantidad de tiempo dedicado a pensamientos negativos. En vez de inquietarse y preocuparse por las cosas, tienden a ocuparse de ellas, planificar bien y solucionar lo que está en sus manos y frente al resto, asumir que no se puede controlarlo todo y que pase lo que pase, se tienen las herramientas para enfrentar la situación si ésta se complicase, lo cual entrega mayor tranquilidad.

 

- Regular Expectativas y Aspiraciones. Nuestro grado de felicidad en la vida no descansa únicamente sobre lo que nos ocurre, sino también sobre lo que anticipamos. Las expectativas muy altas no siempre se cumplen y pueden traernos fácilmente decepción y frustración. Si nos generamos expectativas más moderadas se cumplirán con mayor frecuencia, aumentando nuestra felicidad.

 

Por otra parte, las aspiraciones hacia el éxito son menos valiosas y tienen una menor influencia en nuestra felicidad que las que buscan por ejemplo una buena calidad de vida familiar y social. Centrarse demasiado en ellas y darles protagonismo en nuestra vida, puede mermar nuestro bienestar más que aumentarlo, además de la sobre exigencia, tiempo y esfuerzo que implican muchas veces. Muchas culturas consideran equivocadamente que la felicidad es el resultado de una vida exitosa, pero ya que esto suele llegar tardíamente, muchas personas viven esperando que el éxito llegue para ser felices, perdiéndose la posibilidad de ser felices ahora.

 

La gente feliz logra lo que quiere porque quiere aquello que es capaz de lograr, tendiendo a escoger objetivos a su alcance, obteniendo así éxito tras éxito. La gente infeliz suele tener ambiciones imposibles o muy difíciles de realizar, percibiendo su vida como una serie de fracasos. Así, la felicidad parece asociada más a éxitos en la consecución de objetivos que se pueden alcanzar, que a fracasos obtenidos por buscar imposibles.

 

- Pensar positivo. La felicidad de una persona está fuertemente determinada por el tipo de pensamientos que ocupan su mente durante el día, mientras más placenteros sean, más emociones positivas experimentará.

 

Casi todas las situaciones de la vida se pueden percibir positivamente con optimismo, el cómo uno interpreta o se narra la vivencia, influye si la integramos como un aporte a nuestra felicidad o infelicidad. Si pensamos todo el día en temas negativos y nos enfocamos en ellos, probablemente percibamos lo que nos ocurre desde ese prisma y estaremos más receptivos a malas experiencias, aunque concientemente no lo queramos. Por este motivo, el libro “El secreto” ha tenido tantos adeptos… el poder de pensar en positivo atrae no sólo buenas experiencias, sino también percepciones positivas de ellas. Si alguien trata de que algo funcione bien, su propio comportamiento aumentará la probabilidad de conseguirlo.

 

El optimismo es una creencia del tipo “voy a ser feliz ocurra lo que ocurra”. Sea cual sea la circunstancia, las emociones de una persona no deben ser necesariamente dictadas por la situación. Una persona es siempre (potencialmente) libre de escoger hasta qué punto se va a sentir feliz.

 

- Centrarse en el presente. Las personas felices se hallan intensamente volcadas sobre el presente, es decir, que invierten más energía en disfrutar el aquí y ahora, tratando de vivir al máximo cada momento de sus experiencias cotidianas. Si miramos el pasado podemos sentir el dolor de algunas experiencias y el futuro suele causarnos ansiedad por la incertidumbre respecto a lo que viene, el presente es una buena opción para quedarse…

 

- Trabajar en busca de una personalidad sana. Las personas felices se encuentran mentalmente más sanas y libres de padecer trastornos o sintomatología negativa de índole psicológica. Trabajar en pos de un buen conocimiento y aceptación de si mismo con nuestras fortalezas y limitaciones, nos permite tomar mejores decisiones para nuestra vida. Una buena autoestima e imagen personal, además de transformarnos en nuestro mejor aliado para conseguir el bienestar que deseamos. Tener sentido del humor, confianza en si mismo, entre otros factores, pueden ayudarnos bastante.


La autonomía, sensación de ser competente, dominarse a si mismo, sentir cierto control sobre el propio destino y tener autodeterminación para buscar lo que deseamos, también nos ayudan a lograr mayor felicidad en nuestras vidas.

 

- Desarrollar una personalidad atractiva. Además del optimismo, el rasgo de personalidad más frecuente en la gente feliz es la extroversión, la cual permite disfrutar de una vida social más activa. La apertura a abrirte a nuevos círculos sociales y ser más atractivo en el plano cognitivo y del comportamiento (sonreír más, reconocer a los demás, iniciar la conversación y demás opciones que les permitirían ampliar sus contactos  sociales) puede ayudarte a generar mayores lazos, pertenencia y otros factores que inciden en la felicidad.

 

- Ser uno mismo. Una ventaja de ser uno mismo descansa en la comodidad y la facilidad auténticas que  ello supone para la vida diaria. Por otra parte, también está la ventaja táctica; cuando alguien se expresa honestamente, las cosas suelen funcionar más a menudo a su favor que en el caso contrario, sobretodo en el amor y la amistad. Para encontrar gente que pueda amarnos “tal como somos”, tendremos que presentarnos “tal como somos” desde el primer momento. Las investigaciones de la personalidad relacionadas con la gente feliz muestran su tendencia a seguir siendo ellas mismas.

 

- Superar los sentimientos negativos y los problemas. Gran parte de la población chilena padece problemas en relación a su ánimo, manejo de la ansiedad, estrés, la dependencia de sustancias u otros trastornos o sintomatologías que causan un deterioro del bienestar personal. Cuando la persona siente dificultad para sobrellevar estas situaciones y no cuenta con el apoyo necesario, es esencial mantener la capacidad para pedir ayuda. En este sentido, la psicoterapia puede ser una alternativa positiva para superar estos estados y recobrar la posibilidad de sentirse felices.

 

- Mantener relaciones íntimas satisfactorias: Los estudios internacionales han demostrado que, entre todos los factores estudiados, los lazos del matrimonio y de la familia han resultado ser la fuente de felicidad más importante, independientemente de el dinero o el nivel social. Es fundamental la experiencia de una amistad cercana, de la familia y de lazos románticos para disfrutar de un buen sentimiento general de felicidad.

 

- Valorar la  felicidad. La gente más feliz parece atribuir mayor importancia a la felicidad y a su bienestar general de lo que lo hacen otras personas, reflexionando sobre aquella y buscando las experiencias que le producen sensaciones positivas. El núcleo reside aquí en que el logro de felicidad puede encontrarse estrechamente ligado a la importancia del deseo de ser feliz y al valor que cada cual le atribuye.

 

Si nuestro objetivo es poder llevar una vida más feliz, podemos comenzar a practicar éstas ideas poco a poco hasta ir integrándolas en nuestro estilo de vida. ¡¡ Mucha suerte en esta tarea !!

Fuentes:
- Educación para la felicidad. Michael W. Fordyce en: http://www.fun-humanismo-ciencia.es/felicidad/ninos/ninos3.htm#_ftn1

- http://www.psicologia-positiva.com/felicidad.html

Más información sobre cómo aprender a ser feliz en: http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_4931000/4931180.stm

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